Las calles del popular centro de Akihabara, en Tokio, se convirtieron en el espantoso escenario de una de las masacres más terribles en la historia policial japonesa. El día domingo del presente mes el clima de distendió se vio violentado por un ambiente de enorme tensión y pánico.
Conduciendo una camioneta de dos toneladas, Tomohiro Kato de 25 años, partió desde Shizuoka rumbo a Tokio, nada hacía presagiar lo que la mente enferma de éste apasionado del manga (historietas japonesas) tenía planeado al llegar a su destino. Quienes le recuerdan cuentan que fue un estudiante aplicado, pero no pudo asistir a la Universidad que quería y cursó estudios de mecánica automotriz.
Todo transcurría dentro lo normal en un día dominical. Respetando semáforos y cumpliendo las normas de tránsito llega a la escena del crimen al promediar el medio día, ingresa a una calle peatonal y hunde el pie en el acelerador atropellando a tres personas. La conmoción se apoderó inmediatamente de los transeúntes que no atinaban a comprender lo que sucedía. Descendió del vehículo y sin titubear inició con gran sangre fría su macabra acción, gritando frases incoherentes, propias de un film de terror, comenzó a apuñalar a sus victimas, inocentes transeúntes y comerciantes. Dejando cuatro personas muertas por cuchilladas y otras diez heridas de gravedad emprendió la huida, con los brazos extendidos, simulando ser un avión.
Tras perseguirlo varios metros los policías lograron alcanzarlo, el asesino blandiendo amenazante el arma blanca puso resistencia, obligando a los efectivos del orden a hacer el uso de su arma de reglamento para amedrentarlo. Al verse sin salida soltó el filudo cuchillo. Uno de los oficiales se le abalanzó rápidamente aplicándole una llave de defensa personal inmovilizado al delincuente. “He venido a matar gente, no me importa quien sea. Estoy cansado del mundo”, dijo el criminal. Esposado lo subieron a un auto patrullero y conducido a una dependencia policial. El saldo de aquel baño de sangre fue de siete personas fallecidas y diez gravemente heridas.
Tomohiro Kato fue trasladado éste martes 10 a una celda de la fiscalía de Tokio. Se supo que el criminal muchas veces rompió en llanto durante los interrogatorios pero sin mostrar arrepentimiento. Manifestó también que había enviado mensajes a una web especializada en contenidos para móviles anunciando la masacre, los comentarios estarían registrados bajo el titulo “Voy a matar gente en Akihabara”, estos serian:
- “Voy a estampar mi vehículo y si queda inútil usaré un cuchillo; adiós a todos”.
- “Si me atrapan mientras cumplo mi misión será quizá el peor resultado”.
- “Es la hora ya me voy”.
- “No habrá retrasos por la lluvia”.
- “Acabo de llegar a Akihabara”.
Después de los trágicos sucesos mucha gente se presenta en el lugar de los execrables hechos para depositar flores en memoria de las inocentes víctimas. Ya no queda la menor duda que Japón a lo largo de estos últimos diez años se ha convertido en un país lleno de peligros. Solo aquellas mentes mediocres suelen repetir…“en todo el mundo existe la violencia, no es solo acá”. El ataque del domingo, por esos caprichos del destino, coincidió con la misma fecha que otro demente invadió una escuela primaria dando muerte a puñaladas a ocho inocentes niños, en la ciudad de Osaka, hace siete años.




vi la noticia, realmente es complejo, ¿que puede suceder en la cabeza de una persona para tener este tipo de reacciones??
pone los pelos de punta.
Y claro que pone los pelos de punta… Un tipo aparentemente normal, un día cualquiera, decide salir a matar solo porque “esta cansado de la vida”…. Pues mejor que se suicidara.
Yo no puedo entender como una persona puede quitar la vida a su semejante, es algo que no logro comprender por mas cansado que estuviera de la vida. Imaginar que un dia sales a la calle y te encuentres con este tipo de personas, que culpa tienen los demas de los problemas de ellos. Ultimamente hay mas violencia en el mundo e indiferencia.
La noticia ha salido hasta por la tele de aquí.
No me explico como a la gente se le pueden cruzar los cables.
Muchísimas gracias por el comentario en mi blog.
Un saludo.
Nunca entenderé éste tipo de acciones, ni racional, ni medica ni psicologiamente… Que se odie uno mismo y quiera morirse, lo entiendo, pero ir y matar, me parece insólito….
Pero bueno, gracias por ver mi blog de imágenes, siempre leo el tuyo aunque no tengo tiempo siempre de comentar aquí
Salu2